Hay sitios que desprenden una especial paz, no por lo que significan en ellos mismos. Sino por su situación, la historia y todo lo que acarrean... Y aunque yo no soy una persona de excesiva fe, admito que la catedral ha sido uno de mis lugar preferidos de esta ciudad desde siempre. Tal vez por el barrio en el que se encuentra, a lo mejor por el trasiego de gente, o por los sigos de historia que acarrea a su espalda. Pero ya sea por una u otra, es un lugar que tiene mucho charme.
Por sus piedras y su arquitectura vemos reflejadas parte de nuestro pasado, de lo que fuimos. Nuestras raizes arabes y judias estan entrecruzadas en sus rosetones y en su estructura, dejando constancia de que antes de iglesia fue mezquita y sinagoga.

Ademas de las reliquias de San Vicente y la virgen de los Desamparados, - patrona de la ciudad-, esta catedral guarda numerosos tesoros artisticos y arquitectonicos , que no han hecho otra cosa que aumentar su valor como lugar de visita ademas de como lugar de veneración religiosa.